::: ¿De Dónde surge el término Mobbing? :::
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Inglaterra le da nombre al concepto. Sin embargo, esta actividad se practica desde que existen el poder y la debilidad. El origen de la palabra tiene que ver con «mafia» o ataque y el término se refiere al acoso psicológico en un ambiente laboral. El fenómeno se comenzó a estudiar sobre todo en Europa (España, Inglaterra y Suiza) a partir del daño que llegó a ocasionar sobre personas y empresas. En México, hasta hace tres años no se había analizado; sólo existían algunos estudios científicos que no profundizaban en el tema. Por ello fui a España a investigar el impacto de este tipo de acoso en el ámbito empresarial. El conflicto laboral deriva en violencia laboral y mobbing, que para efectos hispanos se conoce como psico-terror laboral, acoso-moral y acoso psicológico laboral. ¿Cuál es la diferencia entre violencia laboral y mobbing? Si una empresa no tiene las herramientas adecuadas para manejar un conflicto, éste deriva en violencia laboral o acoso psicológico laboral (o mobbing). El conflicto puede darse simplemente porque dos áreas no están de acuerdo, o por un tema de procesos; si no tienen cómo resolverlo el problema se vuelve personal y violento. La violencia laboral tiene que ver con el trato, la forma de hablar y de expresarse. Por ejemplo, un líder que grita e insulta porque no tiene la capacidad para comunicarse sin generar violencia. Se genera en varios sentidos: de forma Vertical ascendente o descendente y de forma horizontal o entre colegas. Una forma de mobbing descendente es asignar a los empleados más trabajo del que puedan realizar para generarles ineficiencia; en contraste, el líder también puede asignar trabajo inferior a las competencias del empleado, no tomarlo en cuenta para las decisiones, aislarlo y no proveerlo del material que necesita. Una práctica muy perversa es el acoso psicológico horizontal o entre pares. El acoso horizontal surge de la naturaleza humana a través de la envidia, el egoísmo, los celos, el temor y el rechazo a la diversidad. También se da el temor al talento y al brillo del otro; por lo tanto, cuando un lugar es altamente competitivo se exacerba el mobbing. El acosador intenta destruir a quien represente una amenaza.
¿Quiénes participan en el acoso psicológico laboral? El acosador o acosadores se hacen de un grupo con gente cercana, que por temor o imitación los siguen y lastiman a otros. Hay un tercer grupo que se da cuenta de ello y no hace nada: «yo veo lo que pasa pero no me quiero meter en problemas». En el mobbing se les llama actores pasivos; son los espectadores, tan responsables como el acosador; su silencio es también una forma de acoso. Por último, la organización también será responsable mientras permita estas prácticas. Las víctimas difícilmente recuperan la confianza en sus colegas de trabajo. ¿Quiénes son los más afectados? Algunos estudios afirman que 78% son mujeres. El tema de las diferencias pesa más y las mujeres son parte de él. Las mujeres son un tema de diversidad. Es un campo en el que hay que trabajar muchísimo. ¿Existe algún estudio sobre mobbing que compare la situación mexicana con la de otros países? Los únicos estudios que existen hasta ahora son de 2006 –preparados por una Universidad Mexicana, una Chilena y una Venezolana– e indican que entre 8 y 12% de la población sufre violencia laboral o mobbing. En Europa, los estudios dicen que más de 12 millones de personas sufren acoso psicológico laboral. ¿En qué consiste tu trabajo en la Asociación Mexicana contra el Mobbing? Actúo como coach para combatir el mobbing y formalizar aspectos de desarrollo humano y por otro lado trabajo en investigaciones para complementar la labor con la gente. Hay muchos temas pendientes, la asociación también se ocupará del tema legislativo: una parte tiene que ver con los empresarios y otra con los empleados y todo el ámbito laboral. En México no existen leyes que protejan a los ciudadanos contra el acoso psicológico laboral. En otros países luchan por tenerlas, el reto es encontrar cómo implementarlas. Es un concepto completo: Desde el diagnóstico, hacer una intervención en la empresa y hacer todos los cambios que sean necesarios. Sobre todo buscar un método de medición de las conductas observables para llegar a su control a través de la administración por valores. ¿Cómo se crean los modelos para la administración por valores? Al diagnóstico de clima laboral se incorporan una serie de preguntas para valorar si efectivamente sucede un acoso. Por otro lado, se pregunta sobre el tema de los valores de la empresa. Sobre ellos se generan las conductas observables y el modelo con el cual se medirá y controlará a los líderes. Existen modelos científicos que permiten adecuar estos valores a las preguntas. Hay mucha gente lastimada. Desafortunadamente el tema del acoso psicológico laboral es muy parecido al de la inseguridad: o conoces a alguien o te sucedió a ti. También hicimos estudios psicológicos y antropológicos en el acosador: De dónde viene, quién es, cómo es su familia. Hay perfiles que revelan un pasado con violencia intrafamiliar. Parto de la premisa de que al mundo le sobran prejuicios y le hace falta comprensión. Mi misión no es que la gente «aprenda» sino que «comprenda». Normalmente el tema de capacitación en la empresa se considera más un gasto que una inversión. ¿Hay solución para este problema? La primera solución es hacer ver que hay ciertas actitudes, por ejemplo el chisme y la intriga, que permiten o facilitan que una persona sea lastimada en su trabajo. Quienes nos dedicamos a ayudar a resolver el problema del mobbing en las empresas trabajamos en especial con dos fundamentos: el bien común y la dignidad humana. Hay que explotar estos valores en todo lo que dan para que la gente comprenda que al pensar en el bienestar de los demás, también nos beneficiamos nosotros mismos. El tema de la dignidad humana tiene que ver con el respeto a la dignidad de cada persona y del otro. El miedo de la víctima a perder el puesto de trabajo, a las represalias contra ella o sufrir más acoso, son los principales motivos por los cuales el acosado no se atreve a denunciar.
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Autor: Carlos Rodríguez - Presidente de la Asociación Mexicana contra el Mobbing AC. |




